jueves, 31 de julio de 2008
aunque disperso
acaso inconexo
- créame que hay puntos de contacto, sólo hay que estar atento-
todos estos retazos ("retazos" -sonrío-. esto me recuerda a que
todo esto, si uno lo une, es decir
pone debajo de otro, uno debajo de otro
configura lo que se ha dado en llamar un corpus.
sonrío, porque hace tiempo yo
(sobrevino de pronto)
un pensamiento: la idea de que sería yo testigo inminente de un suceso menor que podría haber tenido lugar de un momento a otro; un estallido leve y sin consecuencias, algunas corridas, ningún grito. algunos curiosos que se acercan, que vuelven la cabeza, acaso un incidente, una anécdota.
dejé atrás calle y presagio y me metí en el subte
(una sensación de alivio a medida que pongo sobre papel esto, que recordé mientras me bañaba)
poner sobre papel
me metí al subte y pensé (todo esto es cierto, yo no miento) que por un rato mis desplazamientos serían bajo tierra (una mueca de desplazamiento) y que la próxima vez que repitiese la acción en sentido inverso, la próxima vez que emerja a la superficie
literalmente: emerger- habiéndome trasladado casi clandestina, secretamente, estaría yo en otro espacio (literalmente, me hubiera trasladado), sin que nadie lo note, con otras voces -otros ámbitos.
¿quién ha fijado los límites entre poesía y relato? (se me ha pedido expresamente que escriba poesía)
¿es usted? permítame acercarme un momento, me gustaría intercambiar unas palabras.
tengo algo para contarle.
martes, 15 de julio de 2008
y que no me digan que sobre este punto en particular
quiénes son estas personas que vienen a mi encuentro
quiénes son no las conozco
las veo sí, pero no las conozco no sé quiénes son y sin embargo
no sé quiénes son y sin embargo vienen a mi encuentro
quiénes son estos todo aquél con quien me cruzo tiene algo que decirme
algo de mi espera siquiera una respuesta acaso un gesto
siquiera una respuesta, acaso un gesto.
viernes, 11 de julio de 2008
en un castillo desierto, un rey y su bufón
una escalera de pintor que hace las veces de trono el rey sentado en ella
el bufón en el suelo entre las hojas
el castillo desierto ya vacío
en la penumbra una escalera como único trono y sobre ella el rey
el bufón debajo arrodillado entre las hojas las manos
el castillo ya tan deshabitado evacuado siquiera ecos ni pasos ni puertas tan sólo el viento
y las hojas muertas la luz de la luna las sombras de los ventanales
llevan así días el rey en su escalera de madera que hace las veces de trono
el bufón debajo entre las hojas
el castillo ya ni símbolo ni frontera
ni símbolo ni tampoco fortaleza, tan sólo un espacio una grieta siquiera un promontorio
el rey en lo alto de la escalera que hace las veces de trono qué ha salido mal, se pregunta
¿qué es lo que ha salido mal? se pregunta
dice ¿qué es lo que ha salido mal?
por toda respuesta las hojas muertas que lo invaden todo, el viento que se cuela
los aullidos de los lobos acaso los lobos mismos qué falta de respeto
el vacío por toda respuesta, siquiera ecos ni pasos ni puertas tan sólo el viento
qué es lo que ha salido mal se pregunta el rey en lo alto de la escalera que hace las veces de trono, qué
afuera siquiera muchedumbres insidiosas ni beligerantes tan sólo el frío y la luna ya no queda nadie
el bufón debajo entre las hojas escoge un discreto silencio por toda respuesta.
jueves, 10 de julio de 2008
Algunas luces tardan mucho en apagarse y están todavía encendidas cuando la Osa Mayor se ha deslizado hasta el borde del cielo y sus estrellas más bajas descansan sobre la cresta de la montaña y parpadean inquietas a través de las copas espesas de los alerces. Son los cuartos en los que una joven extrae de la lectura de un libro las posibilidades de la vida y respira aturdida como bajo el contacto de una música al mismo tiempo embriagadora y humillante, o en los que una mujer ya madura no acaba de hacerse a la idea, angustiosa y asombrada, de que este aquí y este ahora, que parecen un sueño, son para ella lo inevitable y lo real.
martes, 8 de julio de 2008
la idea de un poema hecho de citas
un poema es todo él una cita
un poema es
me acerco al poema como quien intuye una ciénaga definitiva.
¿qué dice un poema de su autor?
qué dice acaso la idea de que el poema es el autor transfigurado
la poesía es entonces un disfraz
y el autor como disfraz el autor como cómplice
hay algo cercano al delito en el poema
algo cercano a lo delictivo
el poema es
el poema es como la develación secreta una cifra
pienso ésto y pienso en la así llamada interdicción, el crimen
la idea de que un poema es el autor
el poema como confesión
señores, yo soy de la idea de que todo esto es inconducente.
díganme acaso, qué parte de sí mismo debe dejarse en un poema
el corazón acaso las palabras, la memoria
(el poema como memoria camuflada, siempre siempre recuerdos)
(el consejo es una forma de nostalgia)
me rebelo ante un poema hecho de recuerdos de retazos de
todo esto es una mentira
todo esto me ha dañado enormemente
todo esto me ha amordazado retenido todo esto me ha
nuestra imaginación, propensa por naturaleza a exaltarse,
la idea de liberar al poema de las cadenas de su propia historia
la idea, final, de no ser
uno mismo
un poema.
el poema es una cosa y no tiene nada que ver conmigo
este poema, en particular,
este poema señores
este poema no dice nada de mí no soy yo de mi no hay nada
lo escribo como una tarea burocrática como quien hace una diligencia y de mi no queda rastro
quien quiera conocerme que busque en otra parte.
