la idea de que uno llega tarde a aquellas cosas que estuvieron esperándolo desde la víspera
llegar tarde enterarse que fue ayer que nunca ha sido
preguntar acá, allá, nadie sabe nada no hay información, suponer acaso aventurarse
jueves, 11 de diciembre de 2008
domingo, 30 de noviembre de 2008
oh what are these recollections that haunt me?
this is not my story
these sins are not mine, are the face of another,
what are these shadows that erupt like a rash
what is this past beneath me?
i don't recognize these forms, i have no recollection of
oh why is this appearing now?
these shadows, these forms which
i myself cannot recall
this is not mine, get away dissapear
oh what are these ghosts of the past where do they come from
this burden now behind my back these regrets guilts
not mine for sure, i have others
what are these miseries that chase me now all of a sudden
of which i have no recollection this
this is not my story who are you, evil who sent you
get away get off me these shames of others, what
what do you want from me you don't own me
these stories that you tell
what are these, i keep no resentment i don't bear any grudge
leave
leave, your story does not resemble mine.
this is not my story
these sins are not mine, are the face of another,
what are these shadows that erupt like a rash
what is this past beneath me?
i don't recognize these forms, i have no recollection of
oh why is this appearing now?
these shadows, these forms which
i myself cannot recall
this is not mine, get away dissapear
oh what are these ghosts of the past where do they come from
this burden now behind my back these regrets guilts
not mine for sure, i have others
what are these miseries that chase me now all of a sudden
of which i have no recollection this
this is not my story who are you, evil who sent you
get away get off me these shames of others, what
what do you want from me you don't own me
these stories that you tell
what are these, i keep no resentment i don't bear any grudge
leave
leave, your story does not resemble mine.
miércoles, 29 de octubre de 2008
siempre tengo la impresión de que cuando alguien me confía un sentimiento suyo que descubro que es a la vez el mío propio, siento la profunda necesidad de decir algo al respecto: una sentencia, un consejo, acaso una anécdota, un aforismo
siento la profunda necesidad
y a la vez, la sensación de que eso es lo que se espera de mí
cuando en realidad, nunca puedo decir más que "claro".
siento la profunda necesidad
y a la vez, la sensación de que eso es lo que se espera de mí
cuando en realidad, nunca puedo decir más que "claro".
lunes, 27 de octubre de 2008
parece que va a llover otra vez, ¿no?
lo primero que ví cuando la miré, fueron sus dos bolsas de plástico. en una llevaba algo que parecía comida; en la otra, un tejido.
pensé en nietos
como si sólo se tejiera para ellos.
parece, respondí. pensé luego en que no había mirado el cielo al responder. lo había visto segundos antes pero sin haber reflexionado. sólo tuve que recordar su estado.
¡con lo que llovió hoy!, me dijo.
la volví a mirar. ésta vez no a las bolsas, sino a ella. recuerdo que la miré con suficiencia. al momento de mirarla, supe todo el diálogo que seguiría a continuación.
¿hoy llovió? -pregunté, y pensé de repente soy jóven. me puse por un instante dentro suyo e imaginé que eso era lo que hubiera pensado en su lugar; es jóven.
es jóven [maneja otros horarios]
sí, me dijo; una lloviznita, como a las ocho y media.
hizo una pausa y miró el enbaldozado de la calle.
bah, no. un chaparrón fuerte cayó, yo salí al patio y estaba mojado; después siguió lloviznando.
yo soy de coghlan, agregó.
yo también, le contesté.
por un instante pensé que no era del todo necesario que me hubiera aclarado eso; luego recordé que el colectivo sigue su recorrido después de mi parada.
ella bien podría ir más allá.
después ya se despejó, y nos regaló otro poquito de sol, me dijo.
a los pocos instantes volví a mirarla y descubrí que me estaba observando. luego levantó la vista y miró hacia arriba. seguí el recorrido de su mirada, hacia el cielo. me detuve unos instantes y, cuando volví a ella, descubrí que ya me estaba mirando nuevamente.
esto es lo que se llama bajo plafón, dijo.
miré hacia arriba, buscando algún techo. pensé en la palabra arquitectura. pensé sólo por un instante que podría ser arquitecta, pero abandoné rápidamente esa impresión: no tenía cara de arquitecta
(la idea que tengo a veces de que las profesiones tienen un rostro;
de que las profesiones moldean un rostro)
cuando las nubes están así, contra la tierra, explicó.
(hizo un gesto con las manos, que significaba contra la tierra, o bien: achatar).
nosotros somos 80 por ciento agua, agregó. por eso nos sentimos así
(hizo un gesto con las manos, que significaba contra la tierra, o bien: achatar).
y nuestro cerebro también es 80 por ciento agua, por eso nos cuesta pensar, con este tiempo.
claro, respondí yo.
¿no viste que cuando no hay plafón, los aviones no pueden ni despegar?, me dijo. los aviones no pueden volar cuando no hay plafón.
cuando el tiempo está así, una nada (hizo un gesto con las manos, que significaba una nada, o bien achatar), y agrego: una inexistencia.
lo primero que ví cuando la miré, fueron sus dos bolsas de plástico. en una llevaba algo que parecía comida; en la otra, un tejido.
pensé en nietos
como si sólo se tejiera para ellos.
parece, respondí. pensé luego en que no había mirado el cielo al responder. lo había visto segundos antes pero sin haber reflexionado. sólo tuve que recordar su estado.
¡con lo que llovió hoy!, me dijo.
la volví a mirar. ésta vez no a las bolsas, sino a ella. recuerdo que la miré con suficiencia. al momento de mirarla, supe todo el diálogo que seguiría a continuación.
¿hoy llovió? -pregunté, y pensé de repente soy jóven. me puse por un instante dentro suyo e imaginé que eso era lo que hubiera pensado en su lugar; es jóven.
es jóven [maneja otros horarios]
sí, me dijo; una lloviznita, como a las ocho y media.
hizo una pausa y miró el enbaldozado de la calle.
bah, no. un chaparrón fuerte cayó, yo salí al patio y estaba mojado; después siguió lloviznando.
yo soy de coghlan, agregó.
yo también, le contesté.
por un instante pensé que no era del todo necesario que me hubiera aclarado eso; luego recordé que el colectivo sigue su recorrido después de mi parada.
ella bien podría ir más allá.
después ya se despejó, y nos regaló otro poquito de sol, me dijo.
a los pocos instantes volví a mirarla y descubrí que me estaba observando. luego levantó la vista y miró hacia arriba. seguí el recorrido de su mirada, hacia el cielo. me detuve unos instantes y, cuando volví a ella, descubrí que ya me estaba mirando nuevamente.
esto es lo que se llama bajo plafón, dijo.
miré hacia arriba, buscando algún techo. pensé en la palabra arquitectura. pensé sólo por un instante que podría ser arquitecta, pero abandoné rápidamente esa impresión: no tenía cara de arquitecta
(la idea que tengo a veces de que las profesiones tienen un rostro;
de que las profesiones moldean un rostro)
cuando las nubes están así, contra la tierra, explicó.
(hizo un gesto con las manos, que significaba contra la tierra, o bien: achatar).
nosotros somos 80 por ciento agua, agregó. por eso nos sentimos así
(hizo un gesto con las manos, que significaba contra la tierra, o bien: achatar).
y nuestro cerebro también es 80 por ciento agua, por eso nos cuesta pensar, con este tiempo.
claro, respondí yo.
¿no viste que cuando no hay plafón, los aviones no pueden ni despegar?, me dijo. los aviones no pueden volar cuando no hay plafón.
cuando el tiempo está así, una nada (hizo un gesto con las manos, que significaba una nada, o bien achatar), y agrego: una inexistencia.
miércoles, 22 de octubre de 2008
ayer encontré cosas que creía perdidas
ayer tiré cosas
descarté
ayer rompí cosas, las rompí al medio como quien rompe un papel
ayer rompí papeles al medio, descarté cosas
tiré papeles, los rompí
¿tiro drácula? no entra en los estantes
un cierto impedimento
de hecho no impedimento, sino acaso una objeción moral
de hecho no una objeción moral, no bram stoker, sino el libro en sí drácula es una novela de mierda epistolar encima
no entra en los estantes
cómo tirar un libro
un libro no se tira, se regala, se presta, se dona.
regalar: a gente conocida, amigos (afecto)
donar: a extraños, a instituciones (desamor)
una cierta renuencia al tirar papeles que, por algún motivo, contienen mi nombre
éxamenes, anotaciones
una cierta desconfianza, pensando en un otro que, quizás, pudiera leerlos
mi nombre ahí, en los márgenes
mi nombre que me delata
por eso, los rompo al medio, como quien rompe un papel.
ayer tiré cosas
descarté
ayer rompí cosas, las rompí al medio como quien rompe un papel
ayer rompí papeles al medio, descarté cosas
tiré papeles, los rompí
¿tiro drácula? no entra en los estantes
un cierto impedimento
de hecho no impedimento, sino acaso una objeción moral
de hecho no una objeción moral, no bram stoker, sino el libro en sí drácula es una novela de mierda epistolar encima
no entra en los estantes
cómo tirar un libro
un libro no se tira, se regala, se presta, se dona.
regalar: a gente conocida, amigos (afecto)
donar: a extraños, a instituciones (desamor)
una cierta renuencia al tirar papeles que, por algún motivo, contienen mi nombre
éxamenes, anotaciones
una cierta desconfianza, pensando en un otro que, quizás, pudiera leerlos
mi nombre ahí, en los márgenes
mi nombre que me delata
por eso, los rompo al medio, como quien rompe un papel.
nadie puede cuestionar un orden institucional basado en un origen mitológico
desde qué lugar se cuestionaría, en todo caso,
desde qué lugar se alzarían voces,
desde qué lugar se cuestionaría, y en nombre de qué doctrina,
si todo aquello que se denuncia es falaz
si todo aquello que se denuncia es mentira
http://www.perfil.com/contenidos/2008/10/19/noticia_0015.html
desde qué lugar se cuestionaría, en todo caso,
desde qué lugar se alzarían voces,
desde qué lugar se cuestionaría, y en nombre de qué doctrina,
si todo aquello que se denuncia es falaz
si todo aquello que se denuncia es mentira
http://www.perfil.com/contenidos/2008/10/19/noticia_0015.html
jueves, 16 de octubre de 2008
la idea de que mis enfrentamientos
nunca me peleo verdaderamente con nadie
no son enfrentamientos, sino parodias de enfrentamientos
no recuerdo, yo, haberme jamás
un simulacro de enfrentamiento
las pocas veces en las que pude distanciarme
si antes dije, atrás
una mueca de desplazamiento
ahora: no un desplazamiento una querella
la mueca de una querella
no una disputa sino un juego
los papeles asignados, los parlamentos acordados
a cada quien su rol, una misión que debe cumplirse
no un enfrentamiento, un simulacro de enfrentamiento
a menudo me doy cuenta
incluso en los momentos de mayor hostilidad
de que estoy representando un papel asignado
y de que acto seguido podría adoptar la postura opuesta
nunca me peleo verdaderamente con nadie
no son enfrentamientos, sino parodias de enfrentamientos
no recuerdo, yo, haberme jamás
un simulacro de enfrentamiento
las pocas veces en las que pude distanciarme
si antes dije, atrás
una mueca de desplazamiento
ahora: no un desplazamiento una querella
la mueca de una querella
no una disputa sino un juego
los papeles asignados, los parlamentos acordados
a cada quien su rol, una misión que debe cumplirse
no un enfrentamiento, un simulacro de enfrentamiento
a menudo me doy cuenta
incluso en los momentos de mayor hostilidad
de que estoy representando un papel asignado
y de que acto seguido podría adoptar la postura opuesta
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